Otro año
más, llegó el 11 de octubre, y en Leganés el Señor Jesús nos convoca este día
para celebrar con alegría su pascua de amor en la fiesta litúrgica de san
Nicasio, obispo y mártir de la Iglesia en el siglo II. Discípulo de san
Dionisio aeropagita y convertido al cristianismo tras la predicación de san
Pablo en el areópago de Atenas, profundizó su fe en la comunidad de Roma y
desde allí, tras ser ordenado presbítero, fue enviado por el papa san Clemente
como obispo –sucesor de los apóstoles– a
la región de las Galias (actual Francia) para anunciar el Evangelio de
Cristo.
Toda su
acción evangelizadora se desarrolló en los caminos de Francia, por los que
derramó la presencia salvadora del Señor Jesús: curó enfermos, dio vista a los
ciegos, expulsó demonios y anunció a los pobres la felicidad del Reino de Dios.
Hoy
seguimos necesitando ardorosos heraldos del Evangelio, que inflamen nuestro
corazón del Amor a Dios. Benedicto XVI nos decía este verano en Madrid: “Sí,
el Señor os quiere y os llama amigos suyos (cf. Jn 15,15). Él viene a vuestro
encuentro y desea acompañaros
en vuestro camino, para abriros las puertas de una vida plena, y haceros
partícipes de su relación íntima con el
Padre”. Y también: “Queridos jóvenes, permitidme que, como Sucesor de Pedro, os
invite a fortalecer esta fe que se nos ha transmitido desde los
Apóstoles, a poner a Cristo, el Hijo de Dios, en el centro de vuestra vida.
Pero permitidme también que os recuerde que seguir
a Jesús en la fe es caminar con Él en la comunión de la Iglesia. No se puede
seguir a Jesús en solitario. Quien cede a la
tentación de ir «por su cuenta» o de vivir la fe según la mentalidad
individualista, que predomina en la sociedad, corre el riesgo
de no encontrar nunca a Jesucristo, o de acabar siguiendo una imagen falsa de
Él.” El que anuncia el Evangelio,
contagia un amor grande a la Iglesia, madre y maestra, e invita a vivir el
seguimiento de Cristo en comunidad de creyentes; sabiendo que la parroquia es
“la fuente de la aldea” (Juan XXIII)
Pidamos a
Dios nuestro Padre, por medio de Jesucristo el testigo fiel, que la intercesión
de san Nicasio en nuestra ciudad de Leganés sea un estímulo de conversión al
Señor y un modelo de nuestra fe.
Israel Guijarro, Párroco
de San Nicasio.
Demosle las gracias a nuestro párroco por estas palabras de aliento. Yo por mi parte os dejo este vídeo que he hecho con unas imagenes que han llegado a mi poder, espero que os guste. La Paz de Cristo con todos vosotros.
Demosle las gracias a nuestro párroco por estas palabras de aliento. Yo por mi parte os dejo este vídeo que he hecho con unas imagenes que han llegado a mi poder, espero que os guste. La Paz de Cristo con todos vosotros.
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