Muy bienvenidos otra vez bloggers, Creo que después de la Gran semana del año, puedo hacer una valoración personal de lo que ha sido para mi.
Fue una semana que tuvo de todo, muchos jóvenes por todo Madrid, que la verdad daba gusto salir a la calle y ver jóvenes de todo el mundo con una sonrisa permanente. Hemos tenido muchísimas bendiciones en forma d discurso por parte del Obispo de Madrid y por parte del Santo Padre, e incluso hemos tenido la nota oscura de esta JMJ, con los encuentros entre jóvenes peregrinos y manifestantes del 15M. Acontecimiento que a todos nos ha impactado, pero que personalmente no me ha sorprendido, ya que no concibo una manifestación cristiana sin la persecución que nos lleva a vivir como Cristo, siempre con esperanza en el alma, porque dice la escritura "Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella (Mt 16,18)".
Dejando a parte este atropello para la Fe cristiana, creo que ha sido con creces la JMJ que he vivido con más intensidad. He visto muchas cosas, muchas actitudes, que creo necesario reseñar, como es la actitud ejemplar de este más de millón y medio de jóvenes venidos de todo el mundo, ya que no se detecto ningún altercado ni pelea aun con la cantidad de gente que se reunió en Madrid. Así como la actitud de la Policía, que siempre miró por que todo se llevara con el mayor orden posible, la mayoría de ellos con seriedad en su trabajo, pero siendo agradables en las formas, ayudando en todo momento a los miles de voluntarios que nos encontramos en Cuatro Vientos. Y por supuesto a todos los "V" de la JMJ, que durante una semana han estado trabajando solo por amor a la Iglesia. Que han colocado a gente en colegios, polideportivos y otros sitios donde se adecuaron espacios para los peregrinos. No digo esto porque yo fuera uno de ellos, ya que mi aportación fue el voluntariado del día del encuentro, sino porque conozco gente que se ha dejado la piel para que los jóvenes peregrinos estuvieran como en casa, incluso quitándose horas de sueño para comodidad de los demás, dando de lado sus apetencias para ayudar al prójimo, dejandose la vida por sus semejante. Para mi estos jóvenes voluntarios han sido, en esta JMJ, la prueba latente de que Cristo vive, y creo que se unirán a mi agradecimiento por la carta del Obispo auxiliar de Madrid a todos los voluntarios, GRACIAS.
Y que decir de las palabras del Papa, creo que el Santo Padre fue muy claro con todos los jóvenes, con unas palabras muy acertadas hablando de la situación de los jóvenes cristianos en esta sociedad y diciéndoles que no están solos. Creo que una vez más queda patente el cariño que profesa el sucesor de Pedro por la juventud de la Iglesia con unas palabras sencillas, directas y llenas de amor. Una juventud,que como hemos sido testigos, es verdad que no están solos, pertenecen,todos juntos, con otras muchisimas personas más,a un cuerpo que es la Iglesia con una cabeza que es Jesucristo. Me llena de esperanza pertenecer a esta Iglesia, que demostrado queda, es joven.
Me quedo con una reflexión, y es que en estos días, y por la experiencia que tengo como peregrino, se que ha habido mucha gente pasando incomodidades, pero también se que muchos jóvenes han hecho lo imposible para estar en Madrid, sólo y exclusivamente para oír las palabras de Benedicto XVI y que la fuerza del Espíritu Santo que les lleva a darlo todo para oír al Santo Padre, deja a un lado y en un plano minúsculo esas incomodidades.
Pero no sólo eso, si no que este Espíritu les ayuda a vivir todo acontecimiento con alegría y de cara a Dios. Una alegría que he tenido la suerte de sentir en primera persona ya que estos jóvenes peregrinos, la desbordaban por todos los poros de su cuerpo y que nos hizo sentir el Amor de Dios a todos los presentes en Cuatro Vientos.
Por lo tanto, personalmente creo que esta JMJ ha sido un éxito, porque ha conseguido que mucha gente (como yo)se sienta querida por Dios.
Una vez más, Gracias a todos los jóvenes participantes de este encuentro, por darnos esperanza a toda la Iglesia. Nos vemos en Brasil. La Paz de Cristo este con vosotros.